Sos mi primer pensamiento al despertar, siento tu olor en mis sabanas, pero al abrir los ojos no estas conmigo, no se ni quien es, solo alguien que decidió pasar un buen rato y tomo como prepotencia quedarse. Le bajo a abrir, dice de volver a llamarme, que la paso muy bien conmigo, que quiere repetir. Lastima que eso no me interesa, no es que sea feo sino que solo fue carne para mi. Quizás para sentir más vivo mi primer pensamiento, entre sueños despertarme y creer que estas conmigo una vez más.
Me despabilo dándome una ducha y recuerdo cuando nos bañábamos juntos, cuando no era uno solo, la espuma, los gemidos, los fluidos corporales y tu sonrisa.
Suena mi celular, es la cita de hoy a la noche, decido no atender, odio la gente desesperada por un trozo de carne. Me visto, salgo a caminar. Es un camino marcado que siempre sigo, pasar por la plaza donde nos sentábamos tomados de la mano. A veces el inconsciente me trae acá, como si mis pies se movieran solos siguiendo un curso imaginario, salgo a comprar cigarrillos y termino en la plaza sentado, esperando que algún día quieras venir. Hasta que caigo que se hizo tarde, voy por mis cigarrillos y regreso a mi casa como atontado.
Voy a la computadora, escucho nuestra música, miro nuestras fotos y siento como algo se aprieta en mi interior y mis ojos se nublan. Veo lo feliz que estabas en tu cumpleaños cuando yo aparecí de sorpresa con un ramo de rosas blancas en la mano, mojado por la lluvia pero cálido de estar a tu lado en un momento tan especial, en una reconciliación romántica, tierna y cursi como te gustaban a vos.
Salgo de los recuerdos y veo que estoy solo frente a esta estúpida computadora y con estas lágrimas de maricón que te extrañan.
Se me paso todo el día, decido ordenar la casa y encuentro un libro que me dedicaste en francés, nunca supe bien que hacer con él y con tu ropa cuando te fuiste. Quemarla, tirarla, llevártela seria un descaro, me sentiría un desdichado, un desagradecido, me sentiría uno mas y se que no lo fui en tu vida.
Me baño nuevamente, me visto para cazar, hoy viene otra de mis citas a casa. Cuando lo veo aparecer me quedo sin aire, tiene tus ojos, un sombreado como si fuera delineado. Pero el flash del momento se me pasa, le sonrio y lo invito a pasar. Después de tener sexo, a este le digo que se quede a dormir, que es tarde, yo cierro mis ojos, apoyo mi brazo sobre el pecho de él y te doy mi ultimo pensamiento. Imagino que vos dormís conmigo y no esta persona desconocida. Aspiro de la colcha que tiene tu olor y caigo dormido.
Es domingo, lo hecho, le digo que tengo que ir a almorzar con mi familia. Me subo a un taxi y no puedo resistir más, decido ir a verte. Como sabrás sos mi primer y ultimo pensamiento en cada día, sos el recuerdo vivo que hago traer a mi desde lo profundo de mi corazón bombeante, sangrante, triste y congelado.
Llego a donde estas, le digo al taxista que me espere. Me acerco a vos, tiemblan mis pies, me arrodillo en el cemento, veo tu foto, lloro sobre tu tumba y una vez mas se que nunca mas vas a volver conmigo.
Me despabilo dándome una ducha y recuerdo cuando nos bañábamos juntos, cuando no era uno solo, la espuma, los gemidos, los fluidos corporales y tu sonrisa.
Suena mi celular, es la cita de hoy a la noche, decido no atender, odio la gente desesperada por un trozo de carne. Me visto, salgo a caminar. Es un camino marcado que siempre sigo, pasar por la plaza donde nos sentábamos tomados de la mano. A veces el inconsciente me trae acá, como si mis pies se movieran solos siguiendo un curso imaginario, salgo a comprar cigarrillos y termino en la plaza sentado, esperando que algún día quieras venir. Hasta que caigo que se hizo tarde, voy por mis cigarrillos y regreso a mi casa como atontado.
Voy a la computadora, escucho nuestra música, miro nuestras fotos y siento como algo se aprieta en mi interior y mis ojos se nublan. Veo lo feliz que estabas en tu cumpleaños cuando yo aparecí de sorpresa con un ramo de rosas blancas en la mano, mojado por la lluvia pero cálido de estar a tu lado en un momento tan especial, en una reconciliación romántica, tierna y cursi como te gustaban a vos.
Salgo de los recuerdos y veo que estoy solo frente a esta estúpida computadora y con estas lágrimas de maricón que te extrañan.
Se me paso todo el día, decido ordenar la casa y encuentro un libro que me dedicaste en francés, nunca supe bien que hacer con él y con tu ropa cuando te fuiste. Quemarla, tirarla, llevártela seria un descaro, me sentiría un desdichado, un desagradecido, me sentiría uno mas y se que no lo fui en tu vida.
Me baño nuevamente, me visto para cazar, hoy viene otra de mis citas a casa. Cuando lo veo aparecer me quedo sin aire, tiene tus ojos, un sombreado como si fuera delineado. Pero el flash del momento se me pasa, le sonrio y lo invito a pasar. Después de tener sexo, a este le digo que se quede a dormir, que es tarde, yo cierro mis ojos, apoyo mi brazo sobre el pecho de él y te doy mi ultimo pensamiento. Imagino que vos dormís conmigo y no esta persona desconocida. Aspiro de la colcha que tiene tu olor y caigo dormido.
Es domingo, lo hecho, le digo que tengo que ir a almorzar con mi familia. Me subo a un taxi y no puedo resistir más, decido ir a verte. Como sabrás sos mi primer y ultimo pensamiento en cada día, sos el recuerdo vivo que hago traer a mi desde lo profundo de mi corazón bombeante, sangrante, triste y congelado.
Llego a donde estas, le digo al taxista que me espere. Me acerco a vos, tiemblan mis pies, me arrodillo en el cemento, veo tu foto, lloro sobre tu tumba y una vez mas se que nunca mas vas a volver conmigo.
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